MARUJA MALLO

🎨 Maruja Mallo: arte, pensamiento y revolución

Maruja Mallo posa en su estudio de Madrid en 1936. CASA MORENO

Maruja Mallo fue el nombre artístico de Ana María Gómez González, nacida en Viveiro (Lugo) en 1902. Fue una pintora de la Generación del 27, igual que sus amigos Federico García Lorca, Rafael Alberti o Salvador Dalí, pero durante muchos años fue invisibilizada por ser mujer, moderna y transgresora.

Desde muy joven, Maruja mostró una gran curiosidad por el mundo. Estudió en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid, donde destacó por su talento, sus ideas avanzadas y su estilo rebelde. Formó parte de “Las Sinsombrero”, un grupo de mujeres intelectuales y artistas que, en un gesto simbólico, se quitaban el sombrero para desafiar las normas sociales del momento.

Durante su vida, participó en las Misiones Pedagógicas, fue profesora de dibujo, viajó por Europa y América, y defendió siempre el papel del arte como herramienta de cambio. Se exilió a Argentina y Uruguay durante la Guerra Civil española y no regresó definitivamente a España hasta 1965. Murió en Madrid en 1995, y desde entonces su figura ha sido recuperada y celebrada como una de las grandes artistas españolas del siglo XX.

Maruja Mallo vivió épocas de profundos cambios: la Segunda República, la Guerra Civil, la dictadura franquista y el exilio. Su arte no puede entenderse sin su contexto:

  • En los años 20 y 30, su pintura está marcada por los ideales de modernidad, justicia social y emancipación femenina. Es una época vibrante, en la que colabora con revistas, diseña decorados y participa activamente en la vida cultural.
  • Durante la Guerra Civil, se exilia y denuncia la violencia del momento.
  • En el exilio en América Latina, su obra se vuelve más simbólica y espiritual, conectada con la naturaleza, el cosmos y las culturas precolombinas.
  • En su regreso a España, su figura fue ignorada por la cultura oficial, pero siguió creando hasta el final de su vida.

La obra de Maruja Mallo no se puede encasillar en un solo estilo. A lo largo de su vida exploró distintas corrientes y lenguajes artísticos, a menudo mezclándolos con gran originalidad.

En sus primeras obras se nota la influencia de la vanguardia europea, especialmente del realismo mágico y la nueva objetividad. Representa escenas urbanas, verbenas, deportes y maniquíes con colores vivos, formas geométricas claras y una fuerte organización visual.

Obras destacadas:

  • “La Verbena” (1927): escena festiva llena de movimiento, color y figuras populares.
  • “Espantapájaros” (1929): una figura simbólica, mezcla de humano y objeto, que ya anticipa su paso al surrealismo.

👉 En esta etapa ya aparece un uso controlado de la geometría, sobre todo en la organización del espacio y las composiciones.

Durante los años previos a la guerra, se acerca al surrealismo, un movimiento artístico que explora los sueños, el inconsciente y lo irracional. Sin embargo, su estilo es muy personal y combina la crítica social con símbolos muy poéticos.

Obras destacadas:

  • Serie “Cloacas y campanarios”: una serie donde retrata lo que está oculto o marginado, como las alcantarillas de las ciudades, en contraste con las torres que representan el poder.
Maruja Mallo y Josefina Carabias con Antro de fósiles, 1931

Durante su exilio en América Latina, Maruja Mallo profundiza en la geometría y en la simbología universal. Comienza a usar la proporción áurea, los trazados armónicos y la matemática natural como base de sus obras. Cree que la belleza está en el orden del universo, y que el arte puede revelarlo.

  • “Serie La religión del trabajo (1939): homenaje al trabajo del campo, con ritmo visual basado en líneas repetidas.

Obras destacadas:

  • Serie “Naturalezas vivas” (1942): composición basada en estructuras geométricas con formas vegetales y marinas.

👉 En esta etapa ella misma decía que “descubrí que el orden es la arquitectura íntima de la naturaleza”.

En sus últimos años, desarrolla temas como la máscara, el misticismo, los rituales ancestrales y la estructura del universo. Sus cuadros son cada vez más simbólicos y abstractos, llenos de color y ritmo. Algunas composiciones recuerdan al arte precolombino o africano.

Obras destacadas:

  • “Máscaras en diagonal” (1951): máscaras flotantes, repetidas como un patrón rítmico.
  • Los moradores del vacío o viajeros del éter, su último ciclo plástico, es un homenaje a la quinta dimensión y muestra una especie de símbolos, naves espaciales o nuevas constelaciones que ella misma inventaba y bautizaba con nombres tales como AgolGeonauta y Selvatro.

Maruja Mallo rompió muchas normas sociales de su época. Se vestía como quería, hablaba con libertad, se codeaba con los intelectuales de su tiempo y defendía el derecho de las mujeres a expresarse. En sus cuadros, las mujeres no son musas pasivas, sino figuras activas, poderosas y presentes.

Perteneció a Las Sinsombrero, junto a artistas como Concha Méndez, María Zambrano o Rosa Chacel, mujeres que cuestionaron el papel tradicional femenino. Esta actitud feminista está muy presente en su obra, aunque nunca dejó de lado la belleza, el misterio y la poesía.

Maruja Mallo tenía una visión matemática del arte. Estudió y aplicó en sus obras conceptos como:

  • Simetría y repetición
  • Proporción áurea
  • Escalas y semejanza
  • Espirales y curvas geométricas
  • Modularidad y ritmo visual

Para ella, la geometría no era solo una técnica, sino un lenguaje universal, que conecta lo humano con lo natural y lo espiritual.

Porque es una artista fascinante, valiente y moderna, que:

  • Representa muy bien el siglo XX español y sus conflictos.
  • Utiliza lenguajes visuales accesibles y variados, desde lo figurativo hasta lo simbólico.
  • Introduce temas sociales y de género muy importantes hoy.
  • Integra el pensamiento geométrico y el arte de forma única.
  • Nos ayuda a pensar en el arte más allá de los museos y su interconexión con otros campos como las matemáticas.

🎨 ESTILOS ARTÍSTICOS DE MARUJA MALLO

Debemos recordar:

  • Que cada estilo tiene una forma de ver el mundo.
  • Que los artistas como Maruja no usan un único estilo, sino que evolucionan con el tiempo.
  • Que comprender el estilo ayuda a interpretar las obras: no solo ver qué hay en la imagen, sino por qué se pintó así y qué se quiere transmitir.

¿Qué es?
Es un estilo donde las cosas de la vida cotidiana (una fiesta, un paisaje, una calle) se pintan con mucho detalle, pero tienen algo especial o misterioso. Parece real… pero mágico.

¿Cómo lo usó Maruja?
Pintaba escenas de fiestas, calles y deportes con colores brillantes y mucho movimiento. Todo está muy ordenado, como si fuera un collage o un decorado. Un ejemplo es La Verbena.

La verbena
Maruja Mallo (Ana María Gómez González)
Fecha: 1927 (septiembre)
Técnica: Óleo sobre lienzo
Dimensiones:  119 x 165 cm

¿Qué es?
Es un estilo que busca mostrar los sueños, las emociones profundas o los pensamientos ocultos. Mezcla cosas que no encajan en la vida real, pero que tienen un significado simbólico.

¿Cómo lo usó Maruja?
Combinó objetos y paisajes extraños, figuras simbólicas como espantapájaros o cloacas. Quería hacer pensar, no solo mostrar belleza. Un ejemplo es su serie Cloacas y campanarios.

Tierra y excrementos
Maruja Mallo (Ana María Gómez González)
Viveiro, Lugo, España, 1902 – Madrid, España, 1995
Serie:  Cloacas y campanarios
Fecha: 1932 (abril)
Técnica: Óleo sobre cartón
Dimensiones:  43 x 55 cm
Antro de fósiles
Maruja Mallo (Ana María Gómez González)
Serie: Cloacas y campanarios
Fecha: 1930
Técnica: Óleo sobre lienzo
Dimensiones: 135 x 194 cm

¿Qué es?
Es un uso artístico de las matemáticas y la geometría para construir las imágenes. Se usan formas como círculos, triángulos, simetrías y escalas.

¿Cómo lo usó Maruja?
Planificaba sus cuadros con reglas matemáticas, como si fueran arquitecturas. Decía que en la naturaleza y en el cuerpo humano hay armonía matemática. Ejemplo: Serie Naturalezas vivas, un conjunto de 16 piezas plásticas que creó entre 1941 y 1944

¿Qué es?
El arte simbólico usa figuras que representan ideas (como una máscara = identidad oculta). El arte abstracto no representa cosas reales, sino emociones, colores o formas.

¿Cómo lo usó Maruja?
Creó composiciones con máscaras, figuras flotantes y colores planos, inspiradas en los mitos, el espacio o las culturas indígenas. Ejemplo: Máscaras en diagonal.

Estudio para ‘Viajero del éter, 1958